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El tono Clay Gray es un gris terroso con un ligero matiz amarillento, diseñado para aportar una sensación natural y cálida en sombras, transiciones y elementos envejecidos. Su apariencia apagada y suave lo hace ideal para representar superficies desgastadas, texturas orgánicas o ambientes con tonalidades tierra en composiciones realistas, surrealistas o botánicas. Perfecto para mezclas con marrones, grises oscuros y tonos tierra para crear degradados armoniosos y naturales.
Características: